hogueradelasvanidades:

JAVIER SICILIA
2012-12-29 18:58:13 · COMENTARIOS DESACTIVADOS
EDICION MEXICO
Para las hermosas Abejas de Acteal

Desde el 8 de mayo de 2011, fecha en que acompañaron el silencio de la marcha del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) hacia el Zócalo de la Ciudad de México, los…

El silencio de los zapatistas, de Javier Sicilia

JAVIER SICILIA
2012-12-29 18:58:13 · COMENTARIOS DESACTIVADOS
EDICION MEXICO
Para las hermosas Abejas de Acteal

Desde el 8 de mayo de 2011, fecha en que acompañaron el silencio de la marcha del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) hacia el Zócalo de la Ciudad de México, los zapatistas no habían vuelto a manifestarse. Diecinueve meses después, en la conmemoración de la masacre de Acteal, a unos cuantos días del 19 aniversario de su aparición pública, volvieron a hacerlo. Cuarenta mil zapatistas bajaron nuevamente de las montañas para ocupar las plazas públicas de varias ciudades de Chiapas. Lo asombroso no es la perfecta disciplina con la que marcharon, sino la inmensa extensión de su silencio, y el breve comunicado, el más breve de todos los que han dado, con el que lo acompañaron: “¿Escucharon? Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el nuestro resurgiendo. El día que fue el día, era noche. Y noche será el día”.

Hace ya tiempo, Theodor Adorno, uno de los filósofos que más reflexionó sobre la imposibilidad de decir algo frente a la barbarie desatada por el nazismo, escribió en Crítica cultural y sociedad su famosa y terrible sentencia: “Escribir poesía después de Auschwitz es bárbaro”.

Para Adorno, el lenguaje, en un mundo en el que la realidad ha llegado a esos grados de degradación humana, está agotado. Cualquier cosa que pudiera decirse sobre él sería una banalización. El lenguaje a esos niveles ya no puede hacerse cargo del horror; frente a él, sólo queda el silencio.

El silencio de la marcha zapatista del 21 de diciembre de 2012 tiene ese sentido. Pertenece, en medio de un mundo que se derrumba en la noche y el espanto, “a ese silencio digno e inevitable que –dice Humberto Beck– se presenta ante la inefabilidad del dolor y del exceso de realidad”. Pertenece también, y paradójicamente, a un decir. Por un lado, dice algo tan fulminante como lo que George Steiner dijo de la lengua alemana después de Auschwitz: La lengua del español de México, la lengua de los políticos rebasada por la barbarie del crimen, solamente “comunica, pero ya no puede crear ningún sentido de comunión”. Dieciocho años de regímenes que han hecho del dinero, la corrupción y el crimen el lugar de la patria, destruyeron la vida e introdujeron en el lenguaje mismo un grado terrible de inhumanidad que se expresa en el lenguaje atroz, desquiciado en su sintaxis y lleno de faltas de ortografía de los mensajes que los criminales dejan sobre el lenguaje mutilado de los cuerpos; se expresa también en ese lenguaje de la vida política que ha reducido la muerte a cifras de “bajas colaterales” sin importancia.

Por otro lado, dice a quienes se han negado desde el poder a hacerse cargo de ese abismo que es necesario crear un nuevo discurso que pueda refundar el sentido.

La única manera de hacerlo, la única manera de crear el sentido de la comunión o, para usar el lenguaje simbólico del silencio zapatista, la única manera de que la noche que vive México se convierta en día y de que del derrumbamiento de un mundo resurja el mundo común, es creando un gran diálogo nacional en el que estén incluidos todos.

México –no han dejado de mostrarlo los zapatistas y los diversos movimientos sociales que no han dejado de emerger del derrumbamiento de un mundo cuya violencia ha destrozado los significados– está hecho en más de un sentido de los excluidos, es decir, de las víctimas tanto estructurales como de la guerra, de las víctimas que ese mundo que se derrumba no ha dejado de crear y cuyo rostro está condensado en el paliacate y el pasamontañas zapatista. Por lo mismo, México, para resurgir, tiene que contar con ellos. Son esos anónimos, esos excluidos que silenciosa y sorprendentemente tomaron de nuevo las carreteras y las calles de las ciudades, los que pueden, junto con todos los demás, hacer de la noche el día.

Si Enrique Peña Nieto pretende realmente crear una unidad nacional que salve a México, tiene que escuchar ese inmenso y profundo silencio, y convocar a un encuentro nacional de todos los actores del país, para que juntos, a lo largo de varios días, y de cara a la nación, es decir, frente a los medios de comunicación, creemos esa ruta de paz y de justicia que requiere México, y encontremos el lenguaje común y el sentido que perdimos.

Si no lo hace así, si la unidad de la nación la hará sólo, como hasta ahora la ha hecho en el Pacto por México, con los partidos políticos, las clases empresariales y algunas organizaciones civiles, si no incluye a todos los actores sociales, no podremos crear ese lenguaje y ese sentido que el nuevo día reclama. Entonces, el lenguaje de la noche y del mundo que se derrumba, el lenguaje atroz de la muerte, seguirá su inexorable caída, y el resurgimiento del día, que nada ni nadie podrá impedir, tendrá costos mucho más inmensos.

El silencio zapatista nos está planteando una vez más el tema del sentido en medio de una situación intolerable. Su retorno sólo puede suceder a través de una experiencia radical. Después de lo que hemos vivido y continuamos viviendo –parafraseo a Adorno– no hay palabra teñida desde las alturas, ni siquiera una palabra teológica, que tenga ningún derecho, a menos que haya sido sometida a un diálogo y a una toma de postura verdaderamente nacional.

Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO, hacerle juicio político a Ulises Ruiz, cambiar la estrategia de seguridad, resarcir a las víctimas de la guerra de Calderón y promulgar la Ley de Víctimas.

Un violinista druso protesta contra el servicio militar obligatorio de Israel. A continuación la traducción al italiano de la carta enviada al Ministro de Defensa de Israel. 

“Non lascerò la musica per combattere i miei fratelli arabi”Omar Zahr Al-deen Mohammad SaadOmar Saad, un giovane musicista di al-Mughar – un villaggio in G
alilea – ha ricevuto una lettera di arruolamento nell’esercito israeliano. Sì, perché a differenza degli altri palestinesi, i drusi hanno l’obbligo – pena il carcere – di prestare il servizio militare (dopo che, nel 1956, la legge sulla coscrizione obbligatoria è stata resa applicabile anche a questa categoria di persone). Recenti ricerche hanno dimostrato che circa i due terzi della popolazione drusa in Israele preferirebbe non prendere le armi, se ne avesse la possibilità. Omar è uno di loro; nella lettera seguente, inviata al ministro della Difesa israeliano Ehud Barak, spiega le proprie motivazioni (qui il sito di supporto a Omar). Traduzione di Valerio EvangelistaGentile Ministro della Difesa di Israele,Io sono Omar Zahr Al-deen Saad, dal villaggio di al-Maghar, Galilea.Ho ricevuto l’ordine di presentarmi il prossimo 31 ottobre all’ufficio arruolamento dell’esercito, a norma dell’obbligo di coscrizione per la comunità drusa; a proposito di ciò vorrei chiarire alcune cose:Rifiuto di presentarmi all’ufficio arruolamento perché non accetto la legge che prevede l’arruolamento obbligatorio per la comunità drusa; Lo rifiuto perché sono un pacifista e odio ogni tipo di violenza e perché credo che questo esercito sia basato sulla violenza fisica e psicologica. Da quando ho ricevuto l’ordine di iniziare le procedure per l’arruolamento la mia vita è cambiata completamente. Sono diventato molto nervoso e con una grande confusione in testa. Mi sono figurato in mente molte situazioni dure e non riesco a immaginarmi con l’uniforme addosso che contribuisco alla repressione che Israele compie verso il popolo palestinese e non combatterò i miei fratelli arabi e le mie sorelle arabe; Rifiuto di diventare un soldato israeliano o di andarmi ad arruolare, anche in qualsiasi altro esercito, per ragioni morali e nazionaliste; Odio l’ingiustizia, la disuguaglianza, l’occupazione e odio il razzismo e le restrizioni sulla libertà; Odio chi arresta bambini, uomini e donne. Sono un suonatore di viola, ho suonato in molti posti e ho amici musicisti da Ramallah, Gerico, Gerusalemme, Hebron, Nablus, Jenin, Shafa’amr, Elaboun, Roma, Atene, Amman, Beirut, Damasco, Oslo ed tutti noi suoniamo i nostri strumenti per la libertà, umanità e pace. La nostra arma è la musica.Faccio parte di un gruppo religioso che è stato, e continua a esserlo tutt’ora, oppresso. Quindi… come posso combattere contro la mia famiglia, i miei fratelli e le mie sorelle in Palestina, Siria, Giordania e Libano? Come posso imbracciare un’arma contro i miei fratelli e le mie sorelle in Palestina? Come posso lavorare come soldato al check-point di Qalandiya o in qualsiasi altro posto di blocco? Io sono una di quelle persone che ha subito l’ingiustizia nei check-point e nei posti di blocco. Come posso impedire a un mio fratello di Ramallah di visitare la sua casa a Gerusalemme? Come posso fare la guardia al muro dell’apartheid? Come posso fare da carceriere contro il mio popolo? E so che i detenuti (palestinesi, ndt) nelle carceri israeliane sono combattenti della libertà.Suono per divertimento, per la libertà e per quella pace giusta che si basa sul fermare gli insediamenti e l’occupazione israeliana della Palestina. Quella pace giusta che si basa sull’istituzione di uno stato palestinese indipendente che abbia Gerusalemme come capitale, sulla scarcerazione dei detenuti e sul il ritorno in patria di tutti i rifugiati.Molti dei nostri giovani hanno prestato servizio nell’esercito israeliano, ma cosa hanno ottenuto? Sono forse speciali? I nostri villaggi sono quelli più poveri, le nostre terre sono state espropriate e lo sono rimaste tutt’ora; non ci sono mappe strutturate né aree industriali. Il numero di laureati nei nostri villaggi è il più basso della regione e il tasso di disoccupazione tra i più alti.Per quest’anno ho intenzione di continuare il liceo con la prospettiva di poter andare all’università. Sono certo che lei farà di tutto per fermare la mia umana ambizione, ma l’ho dichiarato a voce alta: “Sono Omar Zahr Al-deen Mohammad Saad, non sarò la benzina che incendierà la sua guerra e non sarò un soldato del vostro esercito”.Firmato: Omar Saad

Un violinista druso protesta contra el servicio militar obligatorio de Israel. A continuación la traducción al italiano de la carta enviada al Ministro de Defensa de Israel. 

“Non lascerò la musica per combattere i miei fratelli arabi”

Omar Zahr Al-deen Mohammad Saad

Omar Saad, un giovane musicista di al-Mughar – un villaggio in G

alilea – ha ricevuto una lettera di arruolamento nell’esercito israeliano. Sì, perché a differenza degli altri palestinesi, i drusi hanno l’obbligo – pena il carcere – di prestare il servizio militare (dopo che, nel 1956, la legge sulla coscrizione obbligatoria è stata resa applicabile anche a questa categoria di persone). Recenti ricerche hanno dimostrato che circa i due terzi della popolazione drusa in Israele preferirebbe non prendere le armi, se ne avesse la possibilità. Omar è uno di loro; nella lettera seguente, inviata al ministro della Difesa israeliano Ehud Barak, spiega le proprie motivazioni (qui il sito di supporto a Omar). Traduzione di Valerio Evangelista

Gentile Ministro della Difesa di Israele,

Io sono Omar Zahr Al-deen Saad, dal villaggio di al-Maghar, Galilea.
Ho ricevuto l’ordine di presentarmi il prossimo 31 ottobre all’ufficio arruolamento dell’esercito, a norma dell’obbligo di coscrizione per la comunità drusa; a proposito di ciò vorrei chiarire alcune cose:

Rifiuto di presentarmi all’ufficio arruolamento perché non accetto la legge che prevede l’arruolamento obbligatorio per la comunità drusa; 
Lo rifiuto perché sono un pacifista e odio ogni tipo di violenza e perché credo che questo esercito sia basato sulla violenza fisica e psicologica. Da quando ho ricevuto l’ordine di iniziare le procedure per l’arruolamento la mia vita è cambiata completamente. Sono diventato molto nervoso e con una grande confusione in testa. Mi sono figurato in mente molte situazioni dure e non riesco a immaginarmi con l’uniforme addosso che contribuisco alla repressione che Israele compie verso il popolo palestinese e non combatterò i miei fratelli arabi e le mie sorelle arabe; 
Rifiuto di diventare un soldato israeliano o di andarmi ad arruolare, anche in qualsiasi altro esercito, per ragioni morali e nazionaliste; 
Odio l’ingiustizia, la disuguaglianza, l’occupazione e odio il razzismo e le restrizioni sulla libertà; 
Odio chi arresta bambini, uomini e donne. 
Sono un suonatore di viola, ho suonato in molti posti e ho amici musicisti da Ramallah, Gerico, Gerusalemme, Hebron, Nablus, Jenin, Shafa’amr, Elaboun, Roma, Atene, Amman, Beirut, Damasco, Oslo ed tutti noi suoniamo i nostri strumenti per la libertà, umanità e pace. La nostra arma è la musica.

Faccio parte di un gruppo religioso che è stato, e continua a esserlo tutt’ora, oppresso. Quindi… come posso combattere contro la mia famiglia, i miei fratelli e le mie sorelle in Palestina, Siria, Giordania e Libano? Come posso imbracciare un’arma contro i miei fratelli e le mie sorelle in Palestina? Come posso lavorare come soldato al check-point di Qalandiya o in qualsiasi altro posto di blocco? Io sono una di quelle persone che ha subito l’ingiustizia nei check-point e nei posti di blocco. Come posso impedire a un mio fratello di Ramallah di visitare la sua casa a Gerusalemme? Come posso fare la guardia al muro dell’apartheid? Come posso fare da carceriere contro il mio popolo? E so che i detenuti (palestinesi, ndt) nelle carceri israeliane sono combattenti della libertà.

Suono per divertimento, per la libertà e per quella pace giusta che si basa sul fermare gli insediamenti e l’occupazione israeliana della Palestina. Quella pace giusta che si basa sull’istituzione di uno stato palestinese indipendente che abbia Gerusalemme come capitale, sulla scarcerazione dei detenuti e sul il ritorno in patria di tutti i rifugiati.

Molti dei nostri giovani hanno prestato servizio nell’esercito israeliano, ma cosa hanno ottenuto? Sono forse speciali? I nostri villaggi sono quelli più poveri, le nostre terre sono state espropriate e lo sono rimaste tutt’ora; non ci sono mappe strutturate né aree industriali. Il numero di laureati nei nostri villaggi è il più basso della regione e il tasso di disoccupazione tra i più alti.

Per quest’anno ho intenzione di continuare il liceo con la prospettiva di poter andare all’università. Sono certo che lei farà di tutto per fermare la mia umana ambizione, ma l’ho dichiarato a voce alta: “Sono Omar Zahr Al-deen Mohammad Saad, non sarò la benzina che incendierà la sua guerra e non sarò un soldato del vostro esercito”.

Firmato: Omar Saad

Don’t tell me of love everlasting and other sad dreams
I don’t want to hear
Just tell me of passionate strangers who rescue each other
From a lifetime of cares

La Teología de la Liberación vive como siempre ha vivido: en la resistencia y marginalidad

Comparto nota que apareció hoy en El País. Quisiera destacar las palabras del Víctor Codina, SJ: “Hay que desmitificar la imagen que en muchos lugares se ha tenido de la Iglesia latinoamericana de los años setenta y ochenta. Ni las comunidades de base florecieron en todas las diócesis, ni todos los obispos fueron como Hélder Cámara, [Óscar] Romero, [Enrique] Angelelli o [Pere] Casaldáliga, ni la teología de la liberación se enseñaba en todos los seminarios y facultades de Teología. Este movimiento liberador fue significativo, pero minoritario”.

La teología de la liberación, herida pero viva

 Buenos Aires 8 NOV 2012 - 06:54 CET

El recordatorio de los 50 años del Concilio Vaticano II también es momento de reflexión en Latinoamérica, donde más fieles tiene la Iglesia católica, pero donde también avanzan otras confesiones cristianas, creencias posmodernas y el agnosticismo. Así como el concilio iniciado por Juan XXIII supuso en Europa el inicio del diálogo del catolicismo con el “mundo moderno”, en América Latina significó el comienzo del diálogo con el “mundo de los pobres”, según Pedro Ribeiro de Oliveira, sociólogo y profesor en la maestría en Ciencias de la Religión de la Universidad Católica de Minas Gerais (Brasil). “Pero en estos 50 años esa opción ha ido perdiendo fuerza. Los miembros de la Iglesia no se sienten más comprometidos y la jerarquía tiene más preocupación por sumar fieles que por el diálogo con los pobres”, advierte Ribeiro.

Al finalizar el Concilio Vaticano II (1962-1965), los obispos latinoamericanos manifestaron esa opción por los pobres en la Conferencia General del Episcopado regional en Medellín en 1968. A partir de entonces cobraron mucha fuerza la teología de la liberación, las comunidades eclesiales de base (CEB), formadas por laicos, la lectura popular de la Biblia, el compromiso cristiano contra las estructuras sociales consideradas injustas, los religiosos defensores de los pobres y los numerosos mártires de las dictaduras militares y de poderosos intereses económicos, aunque ninguno de ellos ha sido hasta ahora canonizado por Roma.

Con el papado de Juan Pablo II (1978-2005), con Joseph Ratzinger (actual Benedicto XVI) a cargo de la Congregación de la Doctrina de la Fe (ex Tribunal de la Santa Inquisición), comenzó un “franco proceso de involución eclesial, de invierno en la Iglesia, de noche oscura”, opina el teólogo y profesor de la Universidad Católica de Curitiba (Brasil) Agenor Brighenti.

Fueron los tiempos en que Ratzinger tachó de marxista a parte de la teología de la liberación, que dejó de enseñarse a los seminaristas, y en los que los obispos vertieron sospechas y críticas hacia las CEB por su supuesta politización, recuerda Pablo Richard, sacerdote y teólogo chileno que da clases en la Universidad Nacional de Costa Rica. Pero la minoría católica que aún mantiene viva esa fe referida a los pueblos crucificados y a la Iglesia construida desde la base no se mortifica por su situación actual. “La liberación es un ideal, no de los vencedores, sino de los vencidos, un movimiento de resistencia al exilio”, comenta Brighenti.

Este movimiento renovador de la Iglesia latinoamericana tampoco fue en su momento algo mayoritario. “Hay que desmitificar la imagen que en muchos lugares se ha tenido de la Iglesia latinoamericana de los años setenta y ochenta”, advierte el jesuita español Víctor Codina, profesor emérito de la Universidad Católica Boliviana de Cochabamba. “Ni las comunidades de base florecieron en todas las diócesis, ni todos los obispos fueron como Hélder Cámara, [Óscar] Romero, [Enrique] Angelelli o [Pere] Casaldáliga, ni la teología de la liberación se enseñaba en todos los seminarios y facultades de Teología. Este movimiento liberador fue significativo, pero minoritario”, expone Codina.

Pese a todo, el teólogo jesuita considera que la Iglesia latinoamericana avanza “entre luces y sombras”. Por ejemplo, en la reunión regional de obispos de Aparecida (Brasil) en 2007, los prelados abogaron por la opción por los pobres, la renovación litúrgica, bíblica y pastoral, pero Codina también detecta “intentos de volver a una Iglesia anterior al Vaticano II, cierto debilitamiento de la vida cristiana, falta de clero, pérdida del sentido de trascendencia y abandono de la Iglesia para adherirse a otras confesiones religiosas”. El sacerdote español argumenta que estos movimientos contradictorios no son ajenos a los cambios sociales, políticos y económicos que están viviendo Latinoamérica y el mundo en general.

Ribeiro, Brighenti y Codina destacan que la corriente “liberadora” de la Iglesia latinoamericana sigue vigente y como prueba de ello citan el reciente congreso continental de teología, en Brasil, con la presencia de muchas mujeres, jóvenes y 30 obispos. “La Iglesia liberadora de América Latina está viva, pero es brasa bajo cenizas”, opina Brighenti.

“Nuestra opción no es solo por la supervivencia de la Iglesia, sino por la de los pobres que necesitan de la Iglesia para sobrevivir”, propuso Richard. “No nos interesa una Iglesia que necesita del poder y del dinero para sobrevivir”, concluyó el sacerdote, que se exilió de Chile tras el golpe militar de Augusto Pinochet en 1973.

"El idioma analítico de John Wilkins", de Jorge Luis Borges

EL IDIOMA ANALÍTICO DE JOHN WILKINS

(Un ensayo de Jorge Luis Borges, publicado primera vez en la colección Otras Inquisiciones

He comprobado que la décimocuarta edición de la Encyclopaedia Britannica suprime el articulo sobre John Wilkins. Esa omisión es justa, si recordamos la trivialidad del artículo (veinte renglones de meras circunstancias biográficas: Wilkins nació en 1614, Wilkins murió en 1672, Wilkins fue capellán de Carlos Luis, príncipe palatino; Wilkins fue nombrado rector de uno de los colegios de Oxford, Wilkins fue el primer secretario de la Real Sociedad de Londres, etc.); es culpable, si consideramos la obra especulativa de Wilkins. Éste abundó en felices curiosidades: le interesaron la teología, la criptografía, la música, la fabricación de colmenas transparentes, el curso de un planeta invisible, la posibilidad de un viaje a la luna, la posibilidad y los principios de un lenguaje mundial. A este último problema dedicó el libro An Essay Towards a Real Character and a Philosophical Language (600 páginas en cuarto mayor, 1668). No hay ejemplares de ese libro en nuestra Biblioteca Nacional; he interrogado, para redactar esta nota, The Life and Times of John Wilkins (1910), de P.A. Wright Henderson; el Woerterbuch der Philosophie (1924), de Fritz Mauthner; Delphos (1935) de E. Sylvia Pankhurst; Dangerous Thoughts (1939), de Lancelot Hogben.

Todos, alguna vez, hemos padecido esos debates inapelables en que una dama, con acopio de interjecciones y de anacolutos, jura que la palabra luna es más (o menos) expresiva que la palabra moon. Fuera de la evidente observación de que el monosílabo moon es tal vez más apto para representar un objeto muy simple que la palabra bisilábica luna, nada es posible contribuir a tales debates; descontadas las palabras compuestas y las derivaciones, todos los idiomas del mundo (sin excluir el volapük de Johann Martin Schleyer y la romántica interlingua de Peano) son igualmente inexpresivos. No hay edición de la Gramática de la Real Academia que no pondere “el envidiado tesoro de voces pintorescas, felices y expresivas de la riquísima lengua española”, pero se trata de una mera jactancia, sin corroboración. Por lo pronto, esa misma Real Academia elabora cada tantos años un diccionario, que define las voces del español… En el idioma universal que ideó Wilkins al promediar el siglo XVII, cada palabra se define a sí misma. Descartes, en una epístola fechada en noviembre de 1629, ya había anotado que mediante el sistema decimal de numeración, podemos aprender en un solo día a nombrar todas las cantidades hasta el infinito y a escribirlas en un idioma nuevo que es el de los guarismos [1]; también había propuesto la formación de un idioma análogo, general, que organizara y abarcara todos los pensamientos humanos. John Wilkins, hacia 1664, acometió esa empresa.

Dividió el universo en cuarenta categorías o géneros, subdivisibles luego en diferencias, subdivisibles a su vez en especies. Asignó a cada género un monosílabo de dos letras; a cada diferencia, una consonante; a cada especie, una vocal. Por ejemplo: de, quiere decir elemento; deb, el primero de los elementos, el fuego; deba, una porción del elemento del fuego, una llama. En el idioma análogo de Letellier (1850), a, quiere decir animal; ab, mamífero; abo, carnívoro; aboj, felino; aboje, gato; abi, herbivoro; abiv, equino; etc. En el de Bonifacio Sotos Ochando (1845), imaba, quiere decir edificio; imaca, serrallo; imafe, hospital; imafo, lazareto; imarri, casa; imaru, quinta; imedo, poste; imede, pilar; imego, suelo; imela, techo; imogo, ventana; bire, encuadernor; birer, encuadernar. (Debo este último censo a un libro impreso en Buenos Aires en 1886: el Curso de lengua universal, del doctor Pedro Mata.)

Las palabras del idioma analítico de John Wilkins no son torpes símbolos arbitrarios; cada una de las letras que las integran es significativa, como lo fueron las de la Sagrada Escritura para los cabalistas. Mauthner observa que los niños podrían aprender ese idioma sin saber que es artificioso; después en el colegio, descubrirían que es también una clave universal y una enciclopedia secreta.

Ya definido el procedimiento de Wilkins, falta examinar un problema de imposible o difícil postergación: el valor de la tabla cuadragesimal que es base del idioma. Consideremos la octava categoría, la de las piedras. Wilkins las divide en comunes (pedernal, cascajo, pizarra), módicas (mármol, ámbar, coral), preciosas (perla, ópalo), transparentes (amatista, zafiro) e insolubles (hulla, greda y arsénico). Casi tan alarmante como la octava, es la novena categoría. Ésta nos revela que los metales pueden ser imperfectos (bermellón, azogue), artificiales (bronce, latón), recrementicios (limaduras, herrumbre) y naturales (oro, estaño, cobre). La belleza figura en la categoría décimosexta; es un pez vivíparo, oblongo. Esas ambigüedades, redundancias y deficiencias recuerdan las que el doctor Franz Kuhn atribuye a cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas. El instituto Bibliográfico de Bruselas también ejerce el caos: ha parcelado el universo en 1000 subdivisiones, de las cuales la 262 corresponde al Papa; la 282, a la Iglesia Católica Romana; la 263, al Día del Señor; la 268, a las escuales dominicales; la 298, al mormonismo, y la 294, al brahmanismo, budismo, shintoísmo y taoísmo. No rehusa las subdivisiones heterogéneas, verbigracia, la 179: “Crueldad con los animales. Protección de los animales. El duelo y el suicidio desde el punto de vista de la moral. Vicios y defectos varios. Virtudes y cualidades varias.”

He registrado las arbitradiedades de Wilkins, del desconocido (o apócrifo) enciclopedista chino y del Instituto Bibliográfico de Bruselas; notoriamente no hay clasificación del universo que no sea arbitraria y conjetural. La razón es muy simple: no sabemos qué cosa es el universo. “El mundo - escribe David Hume - es tal vez el bosquejo rudimentario de algún dios infantil, que lo abandonó a medio hacer, avergonzado de su ejecución deficiente; es obra de un dios subalterno, de quien los dioses superiores se burlan; es la confusa producción de una divinidad decrépita y jubilada, que ya se ha muerto” (Dialogues Concerning Natural Religion, V. 1779). Cabe ir más lejos; cabe sospechar que no hay universo en el sentido orgánico, unificador, que tiene esa ambiciosa palabra. Si lo hay, falta conjeturar su propósito; falta conjeturar las palabras, las definiciones, las etimologías, las sinonimias, del secreto diccionario de Dios.

La imposibilidad de penetrar el esquema divino del universo no puede, sin embargo, disuadirnos de planear esquemas humanos, aunque nos conste que éstos son provisorios. El idioma analítico de Wilkins no es el menoos admirable de esos esquemas. Los géneros y especies que lo componen son contradictorios y vagos; el artificio de que las letras de las palabras indiquen subdivisiones y divisiones es, sin duda, ingenioso. La palabra salmón no nos dice nada; zana, la voz correspondiente, define (para el hombre versado en las cuarenta categorías y en los géneros de esas categorías) un pez escamoso, fluvial, de carne rojiza. (Teóricamente, no es inconcebible un idioma donde el nombre de cada ser indicada todos los pormenores de su destino, pasado y venidero.)

Esperanzas y utopías aparte, acaso lo más lúcido que sobre el lenguaje se ha escrito son estas palabras de Chesterton: “El hombre sabe que hay en el alma tintes más desconcertantes, más innumerables y más anónimos que los colores de una selva otoñal… cree, sin embargo, que esos tintes, en todas sus fusiones y conversiones, son representables con precisión por un mecanismo arbitrario de gruñidos y de chillidos. Cree que del interior de un bolsista salen realmente ruidos que significan todos los misterios de la memoria y todas las agonias del anhelo” (G. F. Watts, pág. 88, 1904). 



[1] Teóricamente, el número de sistemas de numeración es ilimitado. El más complejo (para uso de las divinidades y de los ángeles) registraría un número infinito de símbolos, uno para cada número entero; el más simple sólo requiere dos. Cero se escribe 0, uno 1, dos 10, tres 11, cuatro 100, cinco 101, seis 110, siete 111, ocho 1000… Es invención de Leibniz, a quien estimularon (parece) los hexagramas enigmáticos del I King. 


El obispo de Tehuantepec recula #Solalinde

Solalinde sigue en albergue: obispo

Campos Contreras niega haber solicitado su salida del refugio

RECONOCE. El obispo Óscar Campos Contreras destacó la labor de Alejandro Solalinde, quien “junto con otros grupos ha puesto en la agenda social y política el tema de los migrantes” . (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

    Jueves 09 de agosto de 2012El Universal




    OAXACA.- El obispo de Tehuantepec, Óscar Armando Campos Contreras, negó haber solicitado al sacerdote Alejandro Solalinde su renuncia al albergue Hermanos en el Camino a cambio de una parroquia, como el propio religioso activista declaró a diversos medios nacionales.

    En un comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Campos Contreras aseguró que desconoce el origen de dichas declaraciones. “Ignoro de dónde sacan esas conclusiones, pues en ningún momento he afirmado que el padre será retirado de la administración del albergue”, expresó Campos.

    De acuerdo con lo dicho por el prelado, “posiblemente la causa de la confusión está en el diálogo que tuve con él (Solalinde) antes de su periplo por Canadá y algunos países de Europa”, agregó. “Él me buscó para comentarme que en noviembre dejaba el trabajo de la movilidad humana, ya que todo el equipo terminaba su función, y me preguntó si había pensado en algún trabajo para él. Le respondí que lo único que tiene la diócesis son las parroquias y dentro de ellas diversas actividades para atender a la comunidad. Le propuse que escogiera alguna para que quedara adscrito”, refirió.

    Precisó que ésta es una figura jurídica dentro de la Iglesia, para que el sacerdote tenga el respaldo parroquial, sin embargo, “no significa, de manera alguna, que deje el albergue. Contreras manifestó su extrañeza por la interpretación. “Hace casi dos semanas estuvimos platicando de las experiencias de su viaje y en ningún momento me externó sus preocupaciones al respecto” , por lo que “el trabajo del padre Solalinde nunca ha sido devaluado.

    “Él, junto con otros grupos, ha puesto en la agenda social y política el tema de los migrantes para promover leyes más justas y un trato más humanitario de las autoridades hacia los hermanos que tienen que atravesar el territorio nacional sin documentos”, añadió el prelado.

    El obispo de Tehuantepec recordó que “desde la primera vez que me informó (Solalinde) que sufría amenazas, en declaración escrita y publicada en la diócesis, solicité el apoyo a su trabajo y el respeto a su integridad personal”.

    Solalinde Guerra dijo el martes pasado que dejará el albergue en noviembre porque así se lo pidió el obispo de Tehuantepec. En entrevista, señaló que la exigencia fue porque se le consideró “protagonista” por parte de las autoridades eclesiásticas.

    “Así lo dijo tal cual, que era protagonista. Ciertamente él es conservador y eso no es problema, el problema es que con su poder me haga hacer lo que ningún grupo delincuencial había podido”. Insistió en que no se hará cargo de una parroquia, como se lo pidió el obispo, y si es necesario se atendrá a las consecuencias de la jerarquía católica, pero él seguirá ayudando a los migrantes. (Notimex)

    Entrevista del P. Alejandro Solalinde Guerra con Noticias MVS.

    Mons. Óscar Campos y su historia en Oaxaca

    Va una nota periodística de Oaxaca que recuerda que Mons. Óscar Campos, el mismo que hoy quiere apartar al P. Solalinde, era el obispo auxiliar de Oaxaca en el lamentable caso de encubrimiento del sacerdote pederasta Gerardo Silvestre Hernández. 

    El grave silencio del arzobispo

    • Columnas / Octavio Santiago Regalado Martes, 05 de Junio de 2012 14:26 hrs, por Octavio Santiago Regalado

    El 17 de febrero de 2011, la Sagrada Congregación de la Doctrina de la Fe exculpó desde Ciudad del Vaticano al cura Gerardo Silvestre Hernández y al arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello acerca del caso que tiene sumido a la Iglesia Católica Mexicana en un nuevo episodio de abuso de menores.

    A Gerardo Silvestre Hernández, hoy se le acusa de abuso sexual en agravio de alrededor de 45 indígenas menores de edad de Camotlán y Villa Alta en la zona serrana de Oaxaca.

    A pesar de haber escuchado de viva voz los testimonios sobre los abusos del nefasto cura por parte de 7 sacerdotes diocesanos en 2009, el Arzobispo Chávez Botello mantuvo en su ejercicio a Silvestre Hernández, no sin antes castigar y remover de sus puestos a quienes atendieron y escucharon a los denunciantes.

    En una misiva a William Joseph Levada, directivo de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, los religiosos oaxaqueños aseguraron que desde el 16 de junio de 2009 advirtieron a Chávez Botello y a su obispo auxiliar, Óscar Campos Contreras, que el malestar del pueblo y la pederastia de Gerardo Silvestre estaban escandalizando a las parroquias de Santiago Camotlán y Villa Alta.

    El 27 de mayo pasado ante el conocimiento de la denuncia de Pedro Mendoza, cuyo hijo de nueve años fue violentado sexualmente por Gerardo Silvestre, cuando el menor era acólito en 2006 en la parroquia de San Pablo Huitzo; fue cuando Chávez Botello decidió suspender a este abusador sexual de su “ministerio”.

    En este caso, como en otros en el podrido mundo de la iglesia católica, se puede ver la protección de un poderoso cura a los reprobables actos de otro que tienen sumidos a estos y a toda su institución, en el pozo de estiércol en donde hoy navegan.

    Aquí se puede ver a todas luces un caso de encubrimiento del arzobispado de Oaxaca a un gravísimo delito de pederastia. ¿Para no perder feligreses?, Puede ser.

    A Gerardo Silvestre Hernández y a José Luis Chávez Botello se les debe llamar ante la ley, no hay mamarracherías, sotanas, ni “poderes celestiales y terrenales” que valgan.

    Los dos deben rendir cuentas a la sociedad oaxaqueña y mexicana sin dilación ni distingos; Dios no debería tener entre su rebaño a dos tipejos como ellos.

    Nota de La Jornada sobre el caso Solalinde

    Anuncia que dejará el albergue Hermanos en el Camino por presiones del obispo Óscar Campos

    Puedo luchar contra cárteles, pero no contra mi Iglesia: Alejandro Solalinde

    El jerarca considera que soy un mal ejemplo y busca terminar con protagonismos, denuncia el cura

    Fernando Camacho y Octavio Vélez
    Reportero y corresponsal
    Periódico La Jornada
    Miércoles 8 de agosto de 2012, p. 14

    Alejandro Solalinde informó que dejará la coordinación del albergue Hermanos en el Camino, situado en Ciudad Ixtepec, donde se auxilia a migrantes indocumentados en su paso hacia Estados Unidos, a petición del obispo de la diócesis de Santo Domingo Tehuantepec, Óscar Campos Contreras.

    El religioso dijo que Campos le pidió que renuncie en noviembre para poder darle una parroquia, porque ese mes concluye su comisión en la Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), y así terminar con protagonismos.

    El obispo nunca me ha dado su apoyo. De hecho nunca ha hecho una visita pastoral, y no tengo que hacerle una invitación porque ese albergue está bajo su responsabilidad, afirmó Solalinde en entrevista con La Jornada.

    En el fondo, pedir mi obediencia para que tome una parroquia significa que yo invierta el tiempo para su administración, y me la pasaría celebrando misas y misas y no podría estar con los migrantes. Lo que me da una tristeza profunda, y he llorado por eso, es que el obispo es incapaz de ver el fondo de la fe. Él no es capaz de ver el paso de Dios en mi misión, en mi vida, en lo que yo hago, lamentó.

    Más allá de lo que pueda ocurrir con él, Solalinde manifestó su preocupación por el equipo de laicos que dirige el albergue para migrantes. “El clero ha sido tremendo para apabullar a los laicos, y no a los que dicen ‘sí, señor obispo’ y le besan la mano, sino a los que han crecido por la defensa de los pobres y defienden la justicia”.

    –Si le piden que deje su trabajo, ¿lo va a hacer?

    –Sí, le voy a dejar el albergue a quien él me diga ante notario público, pero lo que no voy a hacer es meterme a una parroquia para que me absorba todo mi tiempo. Digan lo que digan, esa no es hoy una instancia de evangelización, sino de aspectos burocráticos, de oficina.

    Foto
    Lo que me da una tristeza profunda, y he llorado por eso, es que el obispo (Óscar Campos Contreras) es incapaz de ver el fondo de la fe. Él no es capaz de ver el paso de Dios en mi misión, en mi vida, en lo que yo hago, lamentó Alejandro SolalindeFoto Humberto González

    La gente está en la calle, y en las misas hay muy poca gente. Voy a obedecer lo que me diga el obispo, pero a mi conciencia no la voy a desobedecer. Me tendrá que disculpar, pero no puedo abandonar a los pobres. Voy a seguir mi trabajo pastoral, aunque no sé dónde.

    El religioso subrayó que no le importaría si es suspendido como sacerdote por el obispo Campos Contreras en caso de no asumir una parroquia, y consideró que se le ha exigido su renuncia para dar un mensaje a los demás sacerdotes por si intentan realizar una labor similar.

    Prefiero ser laico que ser parte de la burocracia; ya no me satisface el culto pagado. Seguiré dedicándome de tiempo completo a esta misión. Me parece curioso que esto venga desde el interior de la propia Iglesia; quizá lo que quiere el obispo es meterme a su estructura porque soy un mal ejemplo para los sacerdotes, aventuró.

    Con respecto a la situación de apremio que viven diversos grupos de apoyo a los migrantes indocumentados, Solalinde estimó que este grupo vulnerable sigue siendo una mercancía; entonces hay presionar para que se vayan personas de la Iglesia que no dejan hacer el negocio. En Ciudad Ixtepec no ha pasado el peligro de que vuelva la delincuencia y haga de las suyas con los migrantes.

    –¿Tiene miedo?

    –No tengo miedo; tengo un dolor muy grande, porque puedo luchar contra los cárteles, contra Los Zetas, contra los funcionarios públicos, pero no puedo luchar contra mi Iglesia. Me gustaría mucho que el obispo entendiera que la Iglesia está hecha de estructura y carisma: la estructura es la parte que organiza y da estabilidad, y el carisma es la vida, y va de abajo hacia arriba, y no puede ser que desde la estructura se mate la vida.

    Lámpara marciana (Tomada con Instagram)

    Lámpara marciana (Tomada con Instagram)

    No soy el único que tiene un crush con el pelón (Tomada con Instagram)

    No soy el único que tiene un crush con el pelón (Tomada con Instagram)

    "La vida práctica es inseparable de la vida creadora. Un hombre creador que no es práctico es un mal artista. Un hombre práctico que nos creador no es un hombre práctico, es un burro de noria. No hay que decir que es ‘idealista’ querer ir en auto ignorando la gasolina. Hay que decir que es estúpido. Tan estúpido como no querer ir a otra parte que a cargar gasolina."

    — Gabriel Zaid. “La efectividad poética”

    Siqueiros Stanley (Tomada con instagram)

    Siqueiros Stanley (Tomada con instagram)

    Carta de un jesuita a Daniel Zamudio

    Estimado Daniel:

    “Tengo claro que algunos sectores de la Iglesia aún poseen una posición intolerante que no comparto”.

    Me permito escribirte estas líneas pese a que no nos conocemos, y a que posiblemente no logres leer esta carta. Lo hago, porque no puedo quedarme callado por el mal en el que unos recalcitrantes sujetos o, mejor dicho, canallas que no son capaces de reconocer la grandeza y misterio del ser humano, te masacraron a golpes tan sólo por tu condición sexual.

    Probablemente, te preguntarás por qué un religioso te está escribiendo, sabiendo que ha pertenecido a una institución que ha condenado moralmente y excluido a los homosexuales en tiempos pretéritos. Por desgracia, vivimos en una sociedad homofóbica, que no respeta esa condición. Te cuento que soy reacio a las posiciones irrespetuosas, las que censuran, las inquisidoras, las oscurantistas. Mi actitud frente a esta tendencia es de diálogo. Tengo claro que algunos sectores de la Iglesia aún poseen una posición intolerante que no comparto: pero ése es otro tema.

    Te escribo con la intención de contarte que este bestial, cruel y despiadado ataque no pasará a la historia como un asalto más, o como una noticia de crónica roja más. Te prometo que lucharemos y combatiremos para que esta práctica nefasta sea extirpada de nuestra sociedad. Ha habido instituciones que han sido proféticas en la denuncia y condena de estos actos; el MovilH y la Fundación =Iguales entre otras. Para mí esas instituciones han sido presencia de Dios, y lo afirmo,  han sido, puesto que las lesbianas, gays, transexuales y bisexuales son hijos e hijas predilectas de Dios porque han sido perseguidas, pisoteados y excluidos en la historia.

    Estoy seguro, Daniel, de que Dios te ama profundamente, ama tu vida, tu familia y tu condición homosexual, para nosotros eres nuestro orgullo y causa de admiración. Si nosotros los cristianos creemos en un Dios que es y se manifiesta en el amor, ¿no será que el amor entre personas del mismo sexo, por lo tanto, no es nada más ni nada menos que una concreción del amor de Dios? Créeme que si la utopía del amor se concreta, espero que nunca más existan las trincheras del odio y la violencia.

    Me despido con un abrazo grande y te encomiendo en mis oraciones.

    Hasta siempre, Daniel.